lunes, 4 de julio de 2022
Desistimiento
...
Yo no te pedí que existieras, que llegaras, que huyeras, que regresaras.
No te pedí el grito, ni la calma
El amor ni el desamor
El abrigo ni el abandono.
Yo no te pedí más que este segundo
Que no podías darme
(Que no querías darme)
No te pedí más que el silencio,
la pacieccia de esperar que la gota escurriese sola hasta empapar la tierra.
jueves, 12 de mayo de 2022
(...)
Hay juegos que no voy a jugar. No porque no pueda, si no porque no me interesa. Hay caminos que no voy a desandar, historias que no voy a escuchar, y vidas que no voy a vivir. Hice mis paces con estas pérdidas voluntarias (elegidas), tal y como hago mis paces con este segundo que se escapa cual bestia que huye asustada de su propia sombra al final del día.
jueves, 28 de abril de 2022
Kusen
martes, 26 de abril de 2022
...
La muerte nunca empieza en el momento en que la percibes. Para entonces ya estaba ahí, desde siempre, y su germen dormía al abrigo del propio nacimiento.
Cuando observas la muerte de algo, de alguien, es porque ya empezaste a sentir la ligereza de algunas ausencias, la certeza de que las pequeñas distancias terminarán siendo un abismo (aún si resulta entrañable).
Cuando la muerte te saluda sin sorprenderte, es porque la habías visto venir, contonearse, tornarse familiar, íntima, predecible.
Es apenas un suspiro en este instante, pero las asíntotas corrieron juntas también alguna vez.